Con la plata que les entregaron a grupos privados, IOSCOR podría haber tenido clínicas y ambulancias para aportar en la lucha contra la pandemia

En su última conferencia de prensa el gobernador Gustavo Valdés informó que dos empresas de medicina prepaga (EME y OSDE) aportarán ambulancias para el traslado de pacientes infectados con Covid-19, aunque no aclaró si estos móviles sanitarios serán aportes gratuitos o si tendrán algún costo para el Estado. Lo que sí se desprende del anuncio, es el reconocimiento oficial del estado de precariedad del sistema público de salud y su estructura de funcionamiento.

Al déficit de recursos humanos especializados; a la alta precariedad laboral de trabajadores y trabajadoras que están en la primera línea de batalla contra la pandemia (enfermeros/as, paramédicos/as, médicos/as); ahora se le suma el déficit de ambulancias para el traslado de pacientes y víctimas del coronavirus, por un parque automotor diezmado, móviles dañados e insuficientes ante una situación crítica que hace 9 meses se viene previendo que iba a ocurrir.

Desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) hace mucho tiempo venimos planteando que nuestra obra social, el IOSCOR, de la cual los estatales (provinciales y municipales) somos los únicos aportantes; debería ser un actor central dentro del sistema sanitario y un gran aportante de soluciones para el presente epidemiológico crítico.

 Si hubiera existido una administración eficiente, responsable, transparente, que apostara al crecimiento de las prestaciones y la mayor inclusión de los y las afiliadas; en este momento crítico el IOSCOR podría haber aportado los recursos para atender las necesidades y cubrir el déficit del sistema público; sin tener que depender de la caridad (y la venta de servicios) del sector privado. Algunos ejemplos lamentables que sostiene lo que planteamos:

1- En octubre de 2017 el IOSCOR anunció lacompra -por $3,5 millones- de un inmueble en la Capital (el ex Instituto del Diagnóstico) para instalar 35 consultorios, quirófanos, hospital de día. El Invico debió encargarse la refacción, para lo cual contrató empresas privadas por $7,5 millones para la primera etapa de obras. La promesa fue que el policonsultorio estaría habilitado en cuatro meses.

La obra se pagó, pero no se terminó. Hace más de 2 años que los arreglos están paralizados. Los y las afiliadas seguimos esperando el prometido hospital de día que, hasta ahora, solo fue un tremendo negocio inmobiliario para para privados. Es una estructura sanitaria que el IOSCOR podría haber aportado para colaborar con nuestro pueblo en el actual contexto de pandemia.

2- Con una recaudación mensual de $450 millones, producto de los aportes de los y las trabajadores estatales (provinciales y municipales), el IOSCOR perfectamente podría tener su propiaflota de ambulancias, una o más por localidad, para el traslado de pacientes. Es otro aporte que el IOSCOR podría haber realizado para colaborar con nuestro pueblo en el contexto de pandemia.

3- Lo único quela Intervención del IOSCOR (hace 20 años son los mismos) ha demostrado es que utiliza los recursos de las y los afiliadas para garantizarle altas ganancias a empresas privadas, como la Resolución N°003358/2020; con la que pagaron a un puñado de proveedores más de $157 millones por prestaciones que no les brindaron a los afiliados durante la pandemia. O los $21 millones que les entregaron a la droguería y cadena de farmacia más grande de la provincia, para que compre insumos y luego se los venda al IOSCOR con altos márgenes de ganancia. Los $70 millones que le otorgaros a prestadores para financiar sus emprendimientos médicos privados.

Con la plata que les entregaron a los grandes grupos económicos, el IOSCOR podría haber tenido su propia clínica, ambulancias, insumos y equipos críticos para aportar en la lucha contra la pandemia.

Feliciano “Chano” Romero

Sec. Gral. ATE Romero